Guilda Scout Amoros

S c o u t · u n · d í a , s c o u t · p a r a · s i e m p r e

Ermita de San Frutos y río Duratón

SALIDA A SAN FRUTOS,
HOCES DEL DURATÓN Y MOLINILLA
(9-11-2013)

duraton

Río Duratón

A partir de las nueve de la mañana empezamos a llegar los guilderos a la puerta del colegio, donde habíamos quedado, cuando estuvimos todos, partimos hacia nuestro destino.

Como es costumbre sucumbimos a nuestras debilidades e hicimos una parada técnica en Boceguillas para avituallarnos y comprar el pan para los bocadillos.

Llegamos a Sepúlveda donde teníamos pensado parar para informarnos en la Casa del Parque pero la afluencia masiva a la villa de “madrileños domingueros” nos hizo desistir y seguimos nuestro camino hasta Villaseca donde nos desviamos por una polvorienta pista que nos llevó hasta una explanada próxima a la Ermita donde dejamos los coches.
Desde el secarral del aparcamiento no se intuía nada de lo que luego veríamos, así la sorpresa fue mayor.

Comenzamos a bajar por un camino de tierra y piedras y las vistas empezaron a cambiar poco a poco, cuando miramos abajo nos topamos con el paisaje inmenso de un gran cañón del río circulante en suaves meandros, cerca de 80 metros de caída al vacío entre los que volaban de forma elegante varios de buitres leonados.

Al fondo, tras recorrer unos 1000 metros cuesta abajo, rematando la zona rocosa de uno de los meandros y a modo de vigía de la zona, llegamos a la Ermita de San Frutos, una iglesia fortaleza que domina la zona desde hace siglos y que da un toque de elegancia y lujo a esa maravilla natural que son las Hoces del Duratón.

A un lado pudimos ver el pantano de Burgomillodo, donde acaban las hoces y al otro un espectacular cortado sobre el río Duratón, en el paredón que se encuentra enfrente pudimos distinguir una gran buitrera, de la que constantemente salían los buitres que sobrevolaban por la zona, a veces incluso a pocos metros por encima de nuestras cabezas.

Después nos trasladamos hasta el área recreativa del Puente de Villaseca, tras caminar unos metros para alejarnos de la zona más cercana a la entrada donde se concentraba más gente, en la mejor tradición de “los castores” compartimos nuestras viandas y manjares reponiendo fuerzas, tan necesarias para terminar el resto de la jornada.

Desde aquí, posteriormente realizamos una cómoda marcha por otro lugar de gran belleza, la Senda de Molinilla, una agradable ruta aguas abajo, por la margen derecha del río por un paisaje excepcional siguiendo un camino que se adentraba por un bosque de ribera formado por sauces, sabinas, enebros, chopos y alisos.duraton
Como ya habíamos podido disfrutar desde la parte alta de las Hoces el otoño había colmado el paisaje de luces doradas y colores infinitos, ocres, amarillos, naranjas, en contraste con los verdes y el azul de un cielo limpio y soleado.
Un poco más adelante casi escondidas por la presencia de algunos fresnos las aguas del río comenzaban a remansarse ante la proximidad de los restos de la Presa de Molinilla donde finalizaba el camino.
Retrocedimos lo andado disfrutando con todos los sentidos de la belleza y tranquilidad del recorrido.

De regreso a casa hicimos una parada en Sebúlcor donde tomamos un reconfortante café antes de continuar el viaje hasta Madrid y dar por terminada la jornada.

duraton3Nota:

Las Hoces del Duratón tan cercanas y tan interesantes, son de esos lugares con un montón de cosas que ver, ideales para una escapada y perderse por sus senderos
Visitarlas es como el reflejo de todo aquello que hemos ido perdiendo con nuestro estilo de vida actual, invitan al descubrimiento, a conocer todos sus rincones, a olvidar los planes preconcebidos; es para extasiarse contemplando su magia que nos provoca diferentes sensaciones, todas agradables en relación con el lugar, que no bastan con la satisfacción de llenar un álbum con las mejores fotos, sino que nos marcan como visitantes de este sitio y testigos de su encanto.

Anuncios

Autor: amorosguilda

Guilda del Grupo Scout Amorós

Los comentarios están cerrados.